viernes, 21 de abril de 2017

Perseverancia

Como todos, ella también había sido persona antes que víctima. Había disfrutado de una vida feliz a ratos. Nadie la maltrató en su infancia y recibió una educación basada en los principios que acompañan al ser humano por el hecho de serlo. Aprendió pronto que leer le apasionaba y más aún contar historias y escribirlas.

Consiguió lápices y pequeñas libretas en la escuela donde comenzó a relatar las curiosas vidas de sus familiares, pero los soldados se lo prohibieron.

Año después, con una vieja máquina de escribir, llenó papeles de historias de su país, de su mundo y de otros mundos que descubrió entre los libros. Había héroes y villanos, locos enamorados y amantes despechados, pero la guerra destruyó su casa y sus manuscritos quedaron convertidos en cenizas.

En el hospital donde fue atendida durante meses le permitieron usar un ordenador. Internet, redes sociales, escribir y guardar sus cuentos, pero los cortes de electricidad y el fuego amigo terminaron con todo.


Ha pasado el tiempo, y cada mañana, se levanta, sale de su maltrecha tienda y con la espalda apoyada en la alambrada dicta despacio nuevas historias a una voluntaria que ayer recogía en su nombre un prestigioso premio literario. 

Nuestra participación en la web ENTC (Esta Noche Te Cuento). Tema escritores y/o sus personajes 

1 comentario:

  1. Y llegado el caso y si hiciese falta, también desde el más allá.

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